Me soñe siendo un Quetzal. Un hermoso Quetzal que volaba libre, ahi soy libre de amar.
Cada noche visitaba a mi amado, el rio mas bello de todos; su cristalina agua me hipnotizaba, su largo camino se llenaba de piedras turquesas, azules, de jade, de piedras blancas que brillaban como estrellas... Y volé hacia él, volé en circulos observando tal belleza, absorbiendo el olor y el aire que corría entre mis plumas; me sentí el Quetzal más bello de todos.
Conforme me acercaba a él, los grillos y los juncos cantaban para nosotros, hacian melodias nocturnas para nuestro encuentro. Al fin me posé sobre una verde piedra, incliné mi cabeza y le susurré... lo miré queriendo irme con él, pero somos libres; él esta atado a nunca dejar de correr, yo no podría dejar de volar...
Por eso le amo, porque es libre. Porque en él lleva la pureza, los amores, lleva mis palabras y mi canto. Le amo, y a él vuelvo cada noche; vuelo alrededor impregnandome de él; le susurro y vuelo. Poco a poco me alejo escuchando la hermosa melodia que los grillos, los juncos y él cantan mientras vuelo...
Mayahuel